Definición
Una situación donde una sucesión de homomorfismos ...→A_{i-1}→A_i→A_{i+1}→... deja de ser exacta en alguna posición i, es decir la imagen del mapa entrante no es igual al núcleo del mapa saliente; los grupos de homología miden ese fallo.

Principio

Principio
La exactitud captura el equilibrio perfecto de imágenes y núcleos; el fallo de exactitud señala una obstrucción, medida por homología no nula, y refleja datos ocultos de extensión, torsión o relaciones no captados por los mapas.

Demostración

Demostración
Considerar la sucesión Z --×2--> Z --×3--> Z. La imagen del primer mapa es 2Z mientras que el núcleo de multiplicar por 3 es 0, por tanto imagen≠núcleo y la sucesión no es exacta en el término medio.

Aplicación incorrecta

Aplicación incorrecta
Usar sucesiones como si fueran exactas sin comprobarlo — por ejemplo aplicar argumentos de anulación de funtores derivados o de escisión sobre sucesiones no exactas — conduce a conclusiones homológicas incorrectas.

Consecuencia

Consecuencia
Los grupos de homología no nulos registran obstrucciones para elevar, escindir o resolver; indican extensiones, detectan torsión y obstaculizan cálculos ingenuos en funtores derivados y sucesiones espectrales.

Inversión

Inversión
Sucesiones exactas, donde imágenes y núcleos coinciden en cada posición, permiten descomposiciones, elevaciones y cálculos limpios de funtores derivados; la exactitud es una hipótesis que habilita muchos teoremas estructurales.

Límite

Límite
Se refiere a cadenas de homomorfismos en álgebra, topología y geometría; el fallo puede ser local o global y debe distinguirse de la mera falta de sobreyectividad o inyectividad pues la exactitud combina ambas.

Tensión semántica

Tensión semántica
Entre la exactitud como condición ideal y los cálculos prácticos: exactitud corta, funtores exactos a la izquierda o a la derecha, y la presencia de funtores derivados crean una trama de nociones de semiexactitud.

Síntesis

Síntesis
El fallo de exactitud es la señal homológica concreta de que imágenes y núcleos no se alinean: la homología mide la obstrucción, que codifica datos de extensión y torsión y advierte contra transferir ingenuamente propiedades que requieren exactitud.